La tejedora de memoria(s)

Las denominadas culturas en desaparición tienen, desde la antropología, un significado profundo: revelan cómo las sociedades humanas enfrentan el cambio, la pérdida y la transformación. Cuando una cultura desaparece, no solo se extingue un grupo humano, sino una forma única de interpretar el mundo, de organizar la vida y de producir sentido colectivo.

En el entorno atlántico ya no queda vestigio de la mayoría de las actividades culturales tradicionales vinculadas al campo y al mar. La fotografía ha preservado muchas de sus etnografías, guardando testimonio para evitar la pérdida de memoria colectiva así como de sus sistemas simbólicos. Junto a las imágenes del pasado nos quedan “cuidadoras”, “guardianas” de un saber ya desaparecido que preservan y difunden un legado ya prácticamente extinto. Su relevancia no está solo en lo que saben, sino en cómo lo transmiten: mediante la convivencia, la observación, la repetición y el vínculo social. Este es el caso de Begoña de Bernardo, ingeniera agrónoma y promotora del Centro de Resiliencia Pousadoira. Junto al río Lambre Begoña custodia desde su casa un conocimiento significativo centrado en la preservación del proceso de elaboración y transformación de la lana.

Al hilo de la historia

Las guardianas femeninas no son un movimiento formal, sino un arquetipo recurrente: mujeres que protegen memorias, cuerpos, territorios y narrativas. Begoña pertenece a un movimiento mundial que preserva y descubre un universo casi olvidado: la lana como hilo que ha tejido paisajes, caminos y oficios que aún perduran. En las últimas décadas, este material natural ha perdido el lugar que ocupó durante siglos, hasta ser tratado en muchos territorios como un residuo. Incluida en la Fundación EcoAgroturismo la Ruta de la lana llegará del 19 al 21 de junio a Casa Pousadoira para quienes quieran aprender a tratar la lana, a lavarla, escarmenar y cardar. Una oportunidad para formar parte del colectivo de guardianas que custodiarán el saber que durante siglos compartieron las manos de tantas mujeres.

Casa Pousadoria y su entorno mariñán

Además de ovillo e hilos, desde su atalaya en el municipio de Miño, en Casa Pousadoira, se tejen otras redes. La bioconstrucción, la producción ecológica, la micología, la elaboración de cerveza casera o tintes naturales forman parte de un proyecto holístico enredado en los días de Begoña desde 1995.

Casa Pousadoria forma parte de Acoagrotours

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